Hoy desperté con mis bragas en el suelo, mi corazón en la mano
y tus mentiras en mis oídos.
Hoy desperté con ganas de no despertar,
fui al baño, me enjuagué la boca y me volví a acostar.
Hoy desperté y mi conciencia seguía dormida
y entre sueños me decía que esto no daba para más,
que había llegado, al fin, el momento de reconciliarme con mis principios.
Hoy me di la vuelta, una vez más,
y le pedí a mi discernimiento esperar
hasta
el siguiente
amanecer.
sábado, 6 de diciembre de 2008
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1 comentario:
En serio te llamas Odette, como el personaje de "Un amor de Swann"? Bello nombre.
L.
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