domingo, 18 de mayo de 2008

Mentiras retocadas con verdad.

En el silencio de tu voz
mis palabras frustradas
se muestran sigilosas en mi mente.

Será el tiempo el fiel testigo
de mi travesía ineludible
por evadir mis deseos encubiertos
en mantos de indiferencia.

Lo notas en mi hablar
y finges ignorarlo
sabiendo que de ese modo
la desazón producida
incentivará en mí la aberrante idea de anhelarte.

Mis labios tocan, imaginariamente,
los campos elíseos de tu boca,
mueren de deseo por sentirlos una vez más;
pero la sola idea es inconcebible a la razón,
quien no escatima en recordar
la frivolidad de tal acción.

Muerta en vida,
esclava de mi obsesión.

El placer inmerso en mis deseos
acaba lentamente con mi cordura.

¿Y la ética?,
hundida en el abismo del olvido
producto de una amnesia temporal.


1 comentario:

safrika señorita dijo...

Querida... muchas gracias por tus palabras, la verdad es que llegué a casa un poco triste esta noche y has hecho que al menos en algo me sienta mejor. Te lo agradezco y te añado a mis favoritos para echarle un vistazo a tus cosas. Gracias de nuevo y un beso.